La enseñanza y la educación tienen cada uno a ellos lotes de carga y el más difícil no es de aprender más bien saber hacer la restitución de lo que se aprende al diario. ¿Cómo podemos ponernos en práctica todo lo qué nos inculcaron nuestros profesores y formadores durante años? La educación no se resume en el simples saber sino es un concepto que va más lejos que esto. Es una fuente de desarrollo para todos los individuos y esto a todos los dominios. Todo esto le permitirá a cada individuo aprehender mejor los diferentes problemas a los cuales somos expuestos en la vida, de administrar mejor las diferentes relaciones que tendremos con las personas que componen el mundo al cual vivimos para estar en el final más responsables.

Todo el mundo se pone de acuerdo para decir que es necesario tener un cierto saber esencial que hace parte del mínimo intelectual que todos los ciudadanos son considerados tener para poder vivir en el mundo que es nuestro actualmente. Para responder a esta pregunta ciertas personas se volverán hacia especialistas en la materia o sea los pedagogos. Estas personas tienen el arte y la manera de saber hacer restituir un saber a una persona. En el mejor de los casos es posible a cada uno de nosotros de poder ahondar nuestros conocimientos en un dominio muy preciso. Instrucción y evolución son dos términos muy a menudo confundidos y que hacen partido de nuestro diario. Estos dos términos son totalmente complementarios y casi disociables para la evolución y el bien ser de cada uno.